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¿Los anticonceptivos te realmente engordan?

Algunos efectos secundarios son más frustrantes que otros, especialmente si te preocupa aumentar de peso.

por Robin Wallace, MD
cerca de 9 años ago

¿Alguna vez dejaste de tomar la píldora porque tu mejor amiga te dijo que su prima engordó por tomar anticonceptivos? Ya perdí la cuenta de las veces que he escuchado esta historia. No te voy a decir mentiras: los métodos anticonceptivos con hormonas tienen algunos efectos secundarios. Pero puede que no sean tan malos como imaginas. Lo que intento explicarle a mis pacientes es que siempre hay alguna prima que tuvo una mala experiencia con sus anticonceptivos, pero por lo general esos casos son la excepción y no la regla general. Sin embargo, las siguientes son tres cosas que debes saber sobre los anticonceptivos y el aumento de peso.

Hecho 1: las mujeres que toman la píldora no aumentan más de peso que las mujeres que no toman anticonceptivos.

Se han realizado estudios sobre esto una y otra vez, y básicamente todos apuntan hacia lo mismo: la píldora no te engorda. Muchas mujeres jóvenes comienzan a tomar anticonceptivos por primera vez en un momento en que su cuerpo está pasando por muchos otros cambios. Algunas mujeres aumentan de peso naturalmente al pasar de la adolescencia a tener entre veinte y treinta años de edad. Si eso sucede al mismo tiempo que una mujer comienza a tomar anticonceptivos, es fácil echarle la culpa a la píldora, el parche o el anillo. La verdad es que se pueden usar todos estos métodos sin esperar aumentar de peso. Así que adelante, cómprate esos nuevos jeans ajustados y empieza a usar tus anticonceptivos el mismo día. Confía en mí.

Hecho 2: la inyección puede causar aumento de peso en algunas mujeres.

Esto es lo que realmente hemos visto: la inyección anticonceptiva (Depo-Provera) puede causar aumento de peso en una cuarta parte de las personas que la usan. Un estudio reciente demostró que, durante los primeros seis meses de uso, 1 de cada 4 mujeres que usan la inyección aumentó un 5% o más de su peso inicial (por ejemplo, si tú fueras una de esas mujeres, comenzarías a usar la inyección pesando 170 libras y aumentarías 9 o más libras en 6 meses). Las mujeres que aumentaron de peso durante los primeros seis meses fueron más propensas a seguir aumentando de peso mientras que continuaron usando la inyección. Sin embargo, la mayoría de las mujeres (3 de cada 4) no aumentó mucho de peso, con un promedio de 1,4 libras en el primer año de uso de la inyección. Así que la mayoría de las mujeres que usan la inyección puede mantener su peso constante con una alimentación sana y haciendo ejercicio de forma regular (¡cosas que todo el mundo debería estar haciendo!). Sin embargo, puede que la inyección no sea tu mejor opción si ya tienes problemas con tu peso, sobre todo porque hay muchas otras opciones de anticonceptivos que funcionan de maravilla y que no están relacionadas con el aumento de peso (como el implante, el DIU, el anillo, el parche y la píldora).

Hecho 3: las decisiones saludables que tomes ahora no solamente te harán sentir mejor, sino también te ayudarán a prevenir enfermedades como la hipertensión arterial y la diabetes cuando seas mayor.

Si realmente mantienes una batalla constante por mantener tu peso, ¡no eres la única! Cerca de 1 de cada 3 mujeres en los EE.UU. es obesa, y este número aumenta cada día. Aunque las revistas de moda, con sus fotos completamente retocadas, son conocidas por establecer estándares sobre el cuerpo de las mujeres y niñas que no son ni reales ni saludables, tener un peso saludable es un concepto que realmente existe. Habla con tu proveedor de cuidado de salud sobre el peso adecuado para ti. Si tú y tu proveedor deciden que es el momento de implementar algunos cambios en tu alimentación y hábitos de ejercicio, a continuación encontrarás algunos consejos que pueden hacer una gran diferencia a la hora de alcanzar un peso saludable. Haz un cambio a la vez y no esperes resultados inmediatos. Cambiar todo lo que comes de una sola vez es difícil de mantener y a menudo conduce a volver a aumentar de peso rápidamente.

  • Lleva una botella de agua contigo: beber agua todo el día en lugar de bebidas azucaradas como refrescos o jugos de fruta reduce un montón la cantidad de calorías que consumes, y al mismo tiempo te permite mantener un buen nivel de hidratación.

  • El desayuno es clave: incluso una barra de granola o un pedazo de queso hará que tu metabolismo arranque en la dirección correcta cada mañana.

  • Cambia tus papas fritas por zanahorias: la mayoría de las papas y tortillas que venden son fritas en un aceite que tu cuerpo no necesita. Elige en su lugar papas horneadas o pretzels (o mejor aún, zanahorias o una fruta), para tu próxima merienda.

  • Apaga el televisor… y el computador, el iPhone, y todo lo que tenga una pantalla con luces intermitentes: limitar el tiempo que pasas mirando una pantalla a menos de una hora al día conduce inevitablemente a una mayor actividad física. No tienes que unirte al equipo de atletismo en este preciso momento, simplemente comienza con un paseo por el barrio con tus amigos.

Para conocer más buenas ideas, ¡dale un vistazo a estos consejos antes de que termine tu tiempo de pantalla del día!

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